Área de defensas

Excavaciones 2016

Una segunda cata abierta al sureste, en el extremo meridional de un sistema defensivo de más de 390 m (detectado por georradar en la prospección de 2013) que abraza parte del oppidum, revela la existencia de una construcción de época vaccea amortizada por un nivel de época romana. Se trata del relicto de una edificación en tierra, madera y adobes, con manteados de mortero de cal y suelos de tierra batida sobre una preparación previa: solera de pequeños cantos de río trabados con barro. El edificio (que de momento no puede adscribirse a una tipología concreta), con muros de adobes de tamaño regular (11 cm de ancho x 20/25 de largo), contuvo un hogar en torno al cual aparecen abundantes cenizas y un hoyo de poste de sustentación. Los adobes crudos y quemados alternan aquí como en otros puntos del yacimiento, estando ya presentes en las cabañas de la Primera Edad del Hierro (campaña de 2014). Un refinamiento constructivo que va más allá del simple secado al sol de estos “ladrillos de lodo”, confiriéndoles una particular solidez y durabilidad.

 

 

Además de dicha construcción de base prerromana se han documentado una serie de cubetas de cremación que presentan características similares –espacios ovoides emplazados a diferentes alturas– y que contenían abundante material combinado de época romana y de tradición indígena, así como fauna (huesos de equino), malacofauna, y objetos de prestigio, formando conjuntos de contenido uniforme e intencionalidad ritual patente. Espacio interpretable como crematorio probablemente sacralizado y dedicado en época romana a un ritual de ofrenda y/o libación extramuros al gran recinto fortificado de Dessobriga (hipótesis que deberá ser refrendada en venideras campañas). Demarcadores de un espacio de acceso, los cultos de índole diversa a la entrada de grandes poblados, la existencia de espacios liminares en poblamiento prerromano y romano, los depósitos votivos asociados directamente a las murallas, no resultan hallazgos arqueológicos inhabituales (J-L. Fiches,  M. Py, A. Ribera i Lacomba, C. von Nicolai…). Todo ello conforma un suelo homogéneo que amortiza la estructura precedente y que el abundante numerario recuperado enmarca en época altoimperial, de Augusto a Claudio.